Alternativa a la plataforma ‘Todos contra el canon’: de momento pedir que se cumpla la ley.

Este artículo es en parte la continuación del anterior, pero también la respuesta al comentario que pululante ha dejado en el mismo, en el cual ha dicho que “siendo prácticos, el "otro lado" es muy poderoso en dinero y contactos a altos niveles, y yo veo esa propuesta como un primer paso de modificación de las leyes. [...] no se puede ganar la guerra en un día y que hay que ir paso a paso.”. Correcto, pero hay que tener cuidado con los pasos que se dan, no vaya a ser que por querer ganar la “guerra” acabe uno pegándose un tiro a si mismo.

Tal y como ya bien dije la primera vez que hablé del canon éste tiene a mi entender dos problemas, el primero que es indiscriminado y el segundo que su reparto no es justo. Haciendo caso a pululante, lo mejor es ir paso a paso, y dado que solucionar el segundo de los problemas es más complicado porque implica cambiar las formas de proceder de las sociedades de gestión, lo más conveniente sería comenzar intentando solucionar el primero. Para conseguirlo ya hay quien ha movido ficha y quien ya ha conseguido resultados. Se trata de la iniciativa de Javier de la Cueva consistente en demandar en los juzgados el importe del canon de CDs en los que no se ha grabado ninguna obra, que ya ha logrado no una, sino dos sentencias a favor de la devolución del canon y cuyo malogrado intento de hacer una de ellas nula por parte de la SGAE he comentado hace unos días. Es decir, aunque parezca mentira, la propia ley que ha extendido aun más las zarpas del canon es, a su vez, la que permite dar ese primer paso en contra del mismo.

A raiz de esa noticia, la plataforma TCC anunció su intención de crear una asociación para gestionar las excepciones del canon. Está declaración de intenciones ha llevado a Javier de la Cueva a escribir este artículo, del cual destaco que las sentencias han sido tan importantes que “los antes recaudadores de firmas ahora pretenden montar una asociación usando las sentencias, esto es, utilizando un trabajo que les correspondía haber hecho por su representatividad y que sin embargo lo hicieron ciudadanos corrientes y anónimos”, así como que “si algo ha demostrado el proyecto de la ‘Demanda contra el canon’ es que una comunidad virtual es mucho más poderosa que una asociación.”. Algo que pone de manifiesto, a mi entender, y estando de acuerdo con Javier, la falta de ética y, lo que es peor (para ellos mismos), la falta de eficacia de la plataforma.

Por otro lado, el abogado David Maeztu en su blog ‘Del derecho y las normas’, también ha comentado el artículo de Javier de la Cueva estando en sintonía con el mismo y, además, añadiendo, entre otras cosas, que no entiende “que en la plataforma figuren empresas, o asociaciones empresariales, a las que el canon no les afecta ya que, tras la reforma de la LPI por la Ley 23/2006, de 7 de julio, las personas jurídicas no tienen derecho a realizar copias privadas y por lo tanto a pagar ninguna cantidad por tal concepto”. Yo diría más, este tema también lo he comentado alguna vez en el blog, y es que, en la plataforma, no es que figuren empresas o asociaciones empresariales, es que ganan por goleada escandalosa a las asociaciones de usuarios, aun cuando las empresas, como personas jurídicas consideradas por la ley, tienen ya ganada la batalla tanto en el texto de la propia LPI como en los tribunales gracias a las demandas ganadas por particulares en contra del canon. Su objetivo, por tanto, debe ir más allá de librar a las empresas de su pago; deben querer acabar directamente con él y así se eliminan todos los problemas de un golpe. Eso de ir paso a paso dejémoslo para pululante y demás, y lo del derecho a la copia privada... ¿a mi que me cuentas, si ese derecho es sólo para las personas físicas y no para las empresas que representamos?. Y “eso” del derecho al acceso a la cultura, vamos, ¡no me vengas con historias!...

Realmente yo tampoco soy quien para negarle el derecho a la industria tecnológica a quejarse por el encarecimiento que sufren sus productos a cuenta del canon. El problema está en que por el camino están echando el lazo a ciudadanos que de buena fe firman su manifiesto sin leerlo, confiando en la plataforma cuando dice que su objetivo es la defensa de los ciudadanos a los cuales llama piratas en el propio manifiesto, aprovechándose de su buena voluntad para ir a favor de los intereses de otra industria aunque sea pagando el precio de la pérdida del derecho a la copia privada, que es a lo que nos llevaría la retirada de golpe del canon o bien el objetivo que persigue TCC al querer trasladarlo a las obras originales, dado que entonces sólo podría realizar copias el que poseyera dicho original.

Para conseguir retirar el canon hay que ir poco a poco, plantear alternativas al mismo y convencer de que éstas son perfectamente factibles y beneficiosas para todos. Es por eso que he comenzado este artículo diciendo que cuidado con los pasos que se dan porque no vaya a ser que nos peguemos un tiro a nosotros mismos por querer ir demasiado rápido y veamos cómo, en una imaginaria nueva reforma de la LPI, nos quitan tanto el canon como la copia privada, quedando en la ilegalidad millones de personas de este país y la posibilidad del acceso a la cultura reducido más aun.

24/11/2006 11:56

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