Las posturas de Pedro Farré, ASIMELEC y Carlos Sánchez Almeida.
Ayer se publicó en la web de la Asociación de Internautas un artículo de Antonio Farriols, representante de UGT en la CLI, en el que habla de la última reforma de la LPI y del canon. El artículo es un poco extenso y no trato ahora de comentarlo por completo. Lo que si me gustaría es dejar constancia aquí de unas opiniones que aparecen en él que me han llamado la atención.
Por un lado tenemos a Pedro Farré, Director de relaciones corporativas de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), que “considera ‘confusa’ la redacción que exonera del canon a los discos duros de ordenador y las líneas ADSL, en relación a que las memorias USB ya pagan canon actualmente y [...], deben seguir pagándolo”. Sin duda este señor cae en una gran contradicción al considerar que las líneas ADSL deben pagar canon y luego pretender convencernos de que las descargas por P2P son ilegales. Una cosa es incompatible con la otra a no ser que este señor pretenda cobrar a todo el mundo por las cuatro canciones que cada “tropecientos” días le puede mandar un internauta a otro por correo electrónico.
Según Antonio Farrios el señor Farré también opina que la copia privada es “un motor de la industria tecnológica”, lo cuál, en parte, puede ser cierto dado que fomenta la compra de soportes de grabación. Otra cosa es que con el canon el consumidor desplace su demanda hacia donde no se le cobre el mismo, lo cual perjudica claramente al sector en este país. Aunque realmente desconozco hasta que punto es conocido por los ciudadanos que cada vez que compran un CD o un DVD pagan a los autores independientemente del uso que vayan a hacer del soporte.
Pero ahora viene la opinión que más me ha llamado la atención de Pedro Farré, y es que este señor dice en referencia a los usos digitales que se pueden hacer de las obras, según siempre el autor del artículo, que “un uso es descargarse la canción al ordenador, y otro uso es pasarla al reproductor portátil, [...] por cada uno habrá que pagar” (las negritas son mías). Parece evidente que si el señor Farré pretende que se pague por descargar y luego por pasar ese archivo descargado a un reproductor es debido a que piensa mucho en el dinero y poco en su imagen pública.
Por otro lado tenemos la opinión de ASIMELEC (Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones) la cual pertenece a la asociación ‘Todos contra el canon’. Su postura no deja lugar a dudas al opinar sobre la posibilidad de implantar sistemas que sólo permitan un cierto número de copias, ya que prefieren “que no se pueda copiar nada y defendemos el uso generalizado de sistemas que no permitan ninguna copia, como un medio para acabar con el canon que grava los soportes digitales” (las negritas también son mías). Se puede decir que esta es la opinión de un solo miembro de esta asociación, pero no se trata de uno cualquiera. Creo que parece lógico pensar que ASIMELEC es de las que más peso tendrá en ella, así que ¿hago bien en pensar que ‘Todos contra el canon’ debería llamarse ‘Algunos contra el canon’ o mejor aun, ‘Todos contra la copia privada y el derecho constitucional de acceso a la cultura’?. Creo que esto no hace más que confirmar lo que llevo diciendo sobre esta asociación en diversos artículos en este blog sobre sus verdaderas intenciones y que están muy lejos de querer defender a los ciudadanos.
Los que hayan leído esos artículos míos también podrán observar como estoy totalmente de acuerdo con el abogado Carlos Sánchez Almeida cuando opina que “los que están mas descontentos son los usuarios sin representación y a expensas de lo que cocinen entre entidades de gestión y fabricantes de tecnología” (una vez más las negritas las he puesto yo). Efectivamente, los ciudadanos estamos absolutamente solos, y desde que existe la asociación ‘Todos contra el canon’ absolutamente utilizados.




