Canon hasta en las bibliotecas.
Es lo que hay, tras tener que cumplir la condena del Tribunal Europeo a España por no hacer de pago el préstamo de las bibliotecas. Se puede decir a primera vista entonces que el gobierno no sería responsable de esta medida, aunque tal y como dice pululante en su blog “ya estamos con la excusa de "lo manda Europa". ¿Y quién forma Europa sino nuestros gobiernos y nuestros políticos? Si existe tal ley en Europa es porque nuestros gobiernos y políticos la han aprobado. Ahora que no intenten engañarnos y escurrir el bulto diciendo que ha sido "un ente" extraño”. Pero bueno, por mi parte este “detalle” lo dejaré pasar.
Lo que no voy a dejar pasar es que se nos ponga una vez tras otra de idiotas al decirnos que este coste no va a salir de nuestros bolsillos al no repercutirse directamente al préstamo de los libros. Ahora va a resultar que el Gobierno y las Comunidades Autónomas son como cajas negras mágicas de las que mana el dinero por si solo y que nuestros impuestos nada tiene que ver con esto... Que pena, de verdad.
Por su parte, los de siempre, en este caso CEDRO, demuestran una vez más que de tontos no tienen un pelo. En este artículo, del diario El Pais, podemos ver que han declarado que ven más lógico el sistema francés en el que sí se gravan los préstamos directamente. De esta forma pasarían a ganar de 1.6 millones de euros a 5 millones. Eso sí, “no es cuestión de dinero”, declara Juan Mollá, su vicepresidente primero,“es calderilla[...]”. Pues mire usted señor Mollá, yo, desde esta humilde bitácora también voy a pedir dinero a los españoles. Les voy a pedir incluso la mitad de lo que va resultar su abobinable canon, tan solo 10 céntimos de euro. Total, es sólo un poco de calderilla, 10 céntimos por los 44 millones de habitantes que habitan este país dan en total casi 4 millones y medio de euros con los que apenas me da para invitar a un par de mariscadas a la familia...
Los que ven muy lógico meter la mano en las arcas de los habitantes de este país cada vez que tienen la oportunidad quizás también vean muy normal que más de 400 autores hayan firmado un manifiesto en contra de este canon, entre los que están Josefina Aldecoa, Miguel Delibes, Almudena Grandes, Elvira Lindo, Emilio Lledó, Juan Marsé, Luis Mateo Díez, Soledad Puértolas, Rosa Regás y José Saramago. Y digo quizás porque seguramente nunca se pronunciarán sobre este hecho, y si lo hacen será sacando a colación las declaraciones de uno o dos autores que sí hayan declarado a favor del canon a las bibliotecas y que muy seguro tendrán buenas relaciones con su asociación. Total, en el terreno de la música estamos hartos de ver a tres o cuatro artistuchos presentados como representativos de todo el resto.
También pueden ustedes seguir con la cantinela y las escusas de siempre de hacer esto por defender los intereses de los autores, para garantizar la creación. Seguro que si un día alguien saca prestado El Quijote de una biblioteca española su canon hace resucitar a Cervantes. Lo que hay que oír... La creación y la cultura, señores míos, está más que garantizada con canon y sin él. Lo que no tiene ningún sentido es tener una fuente de creación muy grande, que es lo que dicen ustedes que es lo que buscan, si después toda esa creación se les cierra a los ciudadanos cobrándoles por todo.
Por cierto, que los ciudadanos también tenemos derechos. Porque incluso el señor Teddy Bautista califica de solemne a la Declaración universal de los Derechos Humanos en el final del segundo párrafo del artículo enlazado. Pues léanse el artículo 27.1 de esa solemne declaración de derechos:
- Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
Por supuesto, señor Bautista, que no es mezquino “defender el derecho de los autores a vivir dignamente del fruto de su trabajo”, pero sí lo es hacerlo a costa de los derechos de todos los demás.




