La lucha no ha acabado.
Según se puede leer en la web de la Asociación de Internautas, “el Consejo de Ministros ha aprobado la remisión a las Cortes Generales del Proyecto de Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información...”. Entre las novedades de esta ley se encuentra el siguiente “regalo”:
Me llama la atención la distinción que se hace cuando se habla en el primer párrafo por tres veces de órgano competente y en el segundo de órgano jurisdiccional competente. O bien ha habido una triple omisión de la palabra ‘jurisdiccional’ en ese primer párrafo, cosa muy poco probable, o bien se están refiriendo a dos cosas distintas. Así pues, todo parece indicar que finalmente sólo un juez podrá ordenar el cierre de una página web, en defensa de los derechos de libertad de expresión e información. Pero, ¿qué ocurre en el resto de casos?. Pues que entonces será aquello a lo que quieran referirse con órgano competente a lo que darán la potestad de adoptar “medidas de restricción respecto de servicios provenientes de países del Espacio Económico Europeo”. Y no todo en Internet son páginas webs, todos lo sabemos.
No podemos saber con certeza a qué se refieren con órgano competente pero sí sabemos que todo indica, tal y como he dicho anteriormente, que no será un juez. Yo, por si acaso recuerdo que en la Constitución hay otros derechos aparte del de libertad de expresión e información.
Artículo 18.3 de nuestra Carta Magna:
- Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
Sí, los ciudadanos tenemos derecho a la intimidad. Sí, también es un juez el único que tiene potestad para decidir si se interceptan nuestras comunicaciones. Cuidado entonces con qué se están refiriendo cuando hablan de órgano competente, señores políticos, y cuidado también con qué es lo que buscan con dar el poder a esos órganos competentes para solicitar a un “prestador de servicios de intermediación” el “interrumpir o bloquear un servicio”.
La lucha no ha acabado, hay que seguir peleando.




