Opinión de Alberto Vázquez- Figueroa.
El escritor canario Alberto Vázquez-Figueroa , acaba de tomar la decisión de ofrecer gratis su última novela en Internet. En el propio blog del autor hay una carta en la que explica sus pensamientos y motivos que le han llevado a tomar esta decisión. Destaco aquí los siguientes parrafos:
"He meditado largamente sobre el tema y he llegado a la conclusión de que hoy en día hay público para todos los niveles adquisitivos[...]
[...] la cultura es tan importante como comer o vestirse, y desde luego mucho más importante que adquirir un coche donde se ofrecen cien gamas de precios donde elegir.
Folletines del estilo de “Los tres mosqueteros”, “Los Miserables” o “El Conde de Montecristo” consiguieron que, al poder acceder gratuitamente a tan magníficos textos, en el transcurso de una sola generación el número de lectores franceses se multiplicara por tres.
Los editores no tienen derecho a quejarse de que “se lee poco” mientras mantienen el control sobre el precio de lo que en ese momento interesa, ni las autoridades deberían promover absurdas campañas publicitarias que no conducen mas que a gastar dinero; lo que deben hacer es presionar a los editores a la hora de poner los libros al alcance de todos los bolsillos.
En cuanto al hecho de ofrecerlo -el libro- gratuitamente en “Internet” tengo claro que quien lo descargue de la red nunca hubiera comprado mi novela, o sea que prefiero que me lea gratis a que no me lea.
Siento curiosidad por saber si las editoriales continuaran con su absurda política inmovilista o comprenderán que es hora de renovar unos hábitos que no han evolucionado un ápice en trescientos años mientras que a su alrededor el mundo se transforma a marchas forzadas.
Sin lectores no hay beneficios, y cuando haya muchos lectores ya llegaran los beneficios.
Por lo visto un gobierno que se autodenomina socialista considera que es preferible proteger al que se beneficia económicamente de la cultura que al que la crea.
El viejo dicho, “En España escribir es llorar” ya no tiene sentido: debería decirse “En España escribir- y leer- es pagar”."
Verdades como puños dichas una detrás de la otra por alguien que no es ni mucho menos un recién llegado a esto. Al final, serán los autores, los trabajadores (¿esclavos?) de las industrias culturales los que les den el toque de gracia si éstas no espabilan.
19/07/2007 00:51




